Estupidas muertes a causa de una selfie

La obsesión por los autorretratos ha llevado al ser humano a demostrar su estupidez sin importar el lugar, la altura o las consecuencias: cualquier cosa vale para tener el selfie más original y sorprendente.

Tanto es así que, en lo que va de año, la cámara frontal de los smartphones ha provocado más muertes que las peligrosas mandíbulas de los sanguinarios tiburones. Mientras que los escualos han acabado con la vida de ocho personas en este 2015, ya han sido doce las que han llegado al fin de sus días por culpa de un autorretrato.

En este amplio catálogo de muertes absurdas encontramos multitud de disparatadas situaciones. Cables de alta tensión, trenes, cuartos de baño y otros elementos se reúnen en torno al afán de dejar constancia de nuestro paso por el mundo para provocar las formas más estúpidas de morir.
1.- Posando cerca de unos cables de alta tensión

A sus 18 años, su manía por conseguir el selfie perfecto llevó a Anna Ursu hasta la estación de la ciudad rumana de Iasi para subir al techo de un tren y hacer desde esa altura una autofoto. Por desgracia, Ursu recibió una descarga de 27.000 voltios al acercarse a los cables de alta tensión del tren y entrar en contacto con ellos. Lo mismo le sucedió a un joven de 21 años de Andújar (Jaén), que rozó una catenaria al subirse a un tren para hacerse un selfi y falleció en el acto.
Comparte en Google+
    Comenta con bloger
    Comenta con FaceBook

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada