Actividades que adelgazan

Cómo quemar calorías con actividades que nunca pensaste que adelgazasen


Repasemos juntos un día en la vida de un hombre o una mujer corriente. Es decir, el tipo de persona que según todas las encuestas médicas no acude al gimnasio ni realiza ningún deporte de equipo o en solitario, pasa de media más de ocho horas sentado frente a un ordenador y, además, cuando llega a casa sube en el ascensor los dos o tres pisos que lo separan de su adorado sofá, en donde vegeta hipnotizado por la televisión tras una cena, por cierto, nada ligera. Pero de qué nos extrañamos…

La semana nos resulta a muchos de nosotros agotadora y lo que menos deseas después de una larguísima jornada de trabajo –maratoniana, si además tienes familia– es ponerte un chándal y salir a sudar. ¡Necesitas un descanso, sí! Ahora cambiemos de tercio y llamemos a las cosas por su nombre porque para quemar calorías solo hace falta tener una vida más activa. Vamos, la diferencia entre pasar dos horas viendo la televisión o salir a dar una vuelta. Y no tiene que ver con sacrificios, de hecho, puede ser tan sencillo que una vez te hayas acostumbrado ni siquiera te des cuenta. Los expertos lo llaman 'Actividad Física Espontánea'.
Un pequeño paso para ti


Un paso grande para tu salud. Hasta 35 clases de enfermedades diferentes, incluyendo la diabetes tipo-2 y el cáncer, podrían prevenirse si simplemente fuéramos un poco más dinámicos, al menos esto sostiene la doctora Sheri Coolberg, que afirma que “por actividad física no entendemos tanto hacer ejercicio como ser activos, así que todo cuenta. Lo único que tenemos que hacer es preguntarnos a nosotros mismos: "¿Cómo puedo empezar a añadir algo de movimiento a mi día para que se acabe convirtiendo en un estilo de vida”.

Y no nos tomaría mucho tiempo: los estudios muestran que las personas que interrumpen su sedentarismo de tanto en tanto para levantarse al menos unos 60 segundos tienen menos grasa en la cintura y niveles más bajos de glucosa en sangre que quienes no lo hacen. Casi nada, ¿verdad?

Por su parte, el consultor deportivo Mike Loosemore está de acuerdo, y añade que “son pequeños cambios que no afectan al funcionamiento de tu vida, pero al cabo de un año de haberlos puesto en práctica notas los resultados”. Estos son los simples gestos que pueden rebajar tu cintura.
1. Teje bufandas


“Haciendo ganchillo puedes quemar hasta 80 calorías en una hora y mejorar tu coordinación, concentración y habilidad”, recomienda Heather Bird desde Loveknitting.com. Además de que mientras tejes tienes las manos ocupadas, lo que te distrae y evita los paseos frecuentes a la caja de galletas.
2. ¿En serio no vas a caminar?


Siempre te quejas de que el transporte está muy caro y sin embargo hasta para comprar el pan te motorizas. La regla que debes emplear es la siguiente: tu destino está a menos de dos kilómetros, ves a pie. Caminar es muy sano y puedes pararte a cotillear en tiendas, encontrarte con amigos y, sobre todo, perder hasta unas 75 calorías en cada paseo.

Y esto también es útil para los amantes de aparcar frente a su destino. ¿Por qué dedicar media hora a buscar una plaza de aparcamiento cuando puedes estacionar algo más lejos e ir andando? Y no digamos si llevas algo de compra y puedes fortalecer tus músculos de paso.
3. Deja plantada la grasa


La jardinería es una excelente opción para aquellos amantes de la naturaleza. Si tienes una pequeña parcela de tierra o incluso algunas macetas y y te pones a ello puedes quemar hasta 225 calorías por hora, el equivalente a 20 minutos de 'jogging'. Y mientras trabajas en tu jardín respiras aire fresco y te nutres de vitamina D, lo que es un abono inmejorable para que tu cuerpo no crezca a los lados sino en salud.


4. Fitness en la oficina


Ocho horas frente a un ordenador moviendo solo tus dedos es una actividad física, pero de aquellas que conducen al 'burnout'. Te aconsejamos que intentes una gimnasia sencilla sin abandonar el despacho: levanta los pies de vez en cuando y haz círculos con ellos, cómprate un pelota antiestrés y apriétala mientras ha bles por teléfono y si tienes que ir al baño, acude al de otro piso, a menos que sea una urgencia. Recuerda que puedes quemar hasta cuatro calorías cada vez que subes y bajas la escalera.
5. Saca provecho a los anuncios


Cinco minutos de publicidad en mitad de una película cansan a cualquiera. No obstante, pueden ser de mucha utilidad, como comenta la doctora Coldberg. “Aprovecha paralevantarte, ir a la cocina a dejar las tazas sucias… lo que sea para no sentarte antes de que empiece el programa, y lo ideal sería que lo hiciesen cada 15 minutos”.
6. Ante la duda, coge el bus


Un estudio realizado por Virgin Active reveló que tomar el autobús es tan efectivo como 20 a 30 minutos en una cinta de correr y puedes llegar a quemar hasta 324 calorías en un viaje. ¿Cómo? Sí, suena extraño, pero si lo piensas bien no lo es tanto, o al menos esto es lo que expone la experta en salud Janey Holliday. “Caminar 10 minutos hasta la parada y luego volver es suficiente para hacer que tu metabolismo siga funcionando y puedas deshacerte de 75 calorías extras por cada 15 minutos de estímulos diferentes”, cuenta. De hecho, todo suma: ceder tu asiento a alguien ayuda a consumir 0,7 calorías por cada minuto que permaneces de pie, lo que, según el doctor Loosemore, es el equivalente a correr 10 maratones en un año, si pasas en el autobús una media de tres horas al día cinco días a la semana.

7. Habla por teléfono


“Estate en movimiento cuando hables por el móvil”, ese es uno de los lemas de Janey Holliday. Y es que caminar mientras charlamos por el manos libres es saludable, al menos físicamente, porque estamos distraídos y andamos más. Hasta unas 300 calorías llegamos a perder simplemente cuando hablamos por la calle, aunque lo único que puede que engorde sea la factura del teléfono.
8. Ver una película de terror


Un estudio realizado por la Universidad de Westminster reveló que las películas que nos mantienen en tensión y hacen que tanto nuestro corazón como nuestro pulso se aceleren nos ayudan a quemar calorías. Y dan un dato escalofriante: el film que mejor le va a nuestra cintura es 'El Resplandor', con el que perderás 184 calorías –el equivalente a una barra de chocolate– y algunas horas de sueño.

Y si además te da por planchar mientras ves una película, todavía estarás más en forma. Sumemos: 30 minutos de plancha equivalen a 70 calorías más otras 70 doblando la ropa. Aunque no te recomendamos que lo hagas mientras ves 'El Resplandor', puede ser que en un acto reflejo te abraces a la plancha y acabes en el hospital.
9. Adelgázate de risa


Una investigación publicada en el 'International Journal of Obesity' descubrió que las personas que más ríen suelen estar delgadas, ya que 15 minutos de risa equivalen a quemar 40 calorías. Así que ya sabes, unas carcajadas son mucho mejor que el sacrificio de levantar unas pesas y seguro que imaginarte las caras de esfuerzo de algunos asiduos al gimnasio, te mueres de risa.

10. Gimnasia al rojo vivo


No te sorprenderá que te contemos que practicar sexo adelgaza, además de ser una de las actividades más saludables y divertidas que hay. En media hora de revolcón puedes llegar a quemar 85 calorías, y además tendrás menos riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Y una sonrisa de oreja a oreja
.

Una noche de cardio a fondo. (iStock)
11. Factor ducha


Según la entrenadora personal Rebecca Fredericks cantar bajo la ducha durante 20 minutos te hace quemar unas 42 calorías, porque al hacerlo "utilizas diferentes grupos de músculos, desde el diafragma en tu abdomen a los músculos pequeños de la laringe", explica. Así que ya sabes, coge el mango de la ducha a modo de micro y desgañítate como los grandes.

Y hay muchas más. Tú solo deja volar la imaginación e introduce en tu día a día algunas actividades que requieran levantarse de la silla y que te resulten placenteras y entretenidas. Verás como tendrás un vida mucho más llena y una cintura más estrecha.
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